La rentabilidad de la deuda pública ha bajado hasta niveles históricamente bajos. Muchos inversores conservadores que rentabilizaban sus ahorros invirtiendo en este tipo de activo se han visto obligados a buscar otras alternativas. Las Letras del Tesoro llevan 4 años ofreciendo rendimientos negativos y los Bonos del Estado tampoco generan rentabilidad positiva en plazos inferiores a 3 años.
Puedes leer el artículo completo en El Confidencial, en el blog Rumbo Inversor de Juan Gómez Bada