El análisis de las compañías no terminauna vez hemos realizado la inversión. Tampoco se trata de un activo que debamos meter en una cápsula del tiempo, enterrarlo y volverlo a destapar dentro de unas décadas, como algunos proponen. A muy largo plazo suelen cambiar hasta los elementos más esenciales de nuestra tesis de inversión.
Por otro lado, debemos tener paciencia y dejar transcurrir el tiempo necesario para que el negocio se desarrolle. Si estamos cada poco tiempo juzgando cada paso de la empresa corremos el riesgo de perdernos en los detalles y olvidarnos de lo que realmente importa, la generación de valor a largo plazo.
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